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El Movimiento Gülen organiza en Rotterdam una conferencia internacional


"De este modo hemos hecho de ustedes una comunidad del medio [no del extremismo]..." (Corán, azora 2:143)
Internacional - 26/11/2007 12:10 - Autor: Sergio Scatolini Apóstolo - Fuente: Webislam

 

Fethullah Gülen
Fethullah Gülen

El jueves 22 y viernes 23 de noviembre tuvo lugar en la Universidad de Erasmo de la ciudad holandesa de Rotterdam la segunda conferencia internacional organizada este año por el Movimiento Gülen. La anterior se había dado cita en el Reino Unido, del 25 al 27 de octubre. Esta vez, profesores, pensadores e interesados -judíos, cristianos, musulmanes y no afiliados- se juntaron para reflexionar acerca de la "Coexistencia Pacífica: las iniciativas de Fethullah Gülen en el mundo contemporáneo".

Las ponencias trataron temas concernientes a la trascendencia, la religión racional, la cuestión identitaria actual (sobretodo en Gran Bretaña, los Países Bajos, Alemania, Francia y Uzbekistán), las bases del diálogo interreligioso e intercultural, la paradoja popperiana de la tolerancia ("la tolerancia del intolerante termina suscitando intolerancia"), el Islam turco, el misticismo de Rumi y Nursi, el rol de la educación en la creación de un mundo más comunitario, el peligro del caos internacional, la relación entre Tariq Ramadan, Abdolkarim Soroush y Fethullah Gülen, el papel de la Turquía en el Asia Central, etc.

La propuesta de la conferencia a que se dialogue más y mejor entre las comunidades religiosas no se quedó al nivel de las ideas. La conferencia misma supo combinar tanto momentos de serio debate intelectual como de convivencia humana. Los participantes se encontraron mutuamente en un espacio de intercambio de sugerencias, emociones y conversaciones. Nadie ocultó su afiliación religiosa (o falta de ella). Fue un momento de gracia en que cada uno, apoyado en sus convicciones, extendió su mano hacia los demás. Los cristianos usaron ideas propuestas por pensadores y místicos musulmanes y los musulmanes utilizaron las obras de cristianos y secularistas europeos para reflexionar acerca de cómo vivir juntos consciente y respetuosamente. Judíos, cristianos, musulmanes y secularistas descubrieron a menudo que sus pensamientos y propuestas eran muy parecidas, como si se hubiesen puesto de acuerdo previamente acerca de ellas. Las barreras intercomunitarias que algunos enfatizan ocultan perniciosamente los muchos puentes que nos unen.

El abanico inclusivo característico de la conferencia fue reforzado por la impecable organización y el esfuerzo de los miembros de la Academia del Diálogo. Por un lado, la ponencia acerca de Rumi del padre Tom Michel (un jesuita experto en las relaciones cristianas-musulmanas) despertó en la mayoría de los participantes los más profundos sentimientos espirituales. De la mano de un sacerdote católico que le prestaba su voz a un místico musulmán, los participantes experimentaron juntos la fuerza unificadora del Misterio del Amor Último. Fue como una semana de retiro espiritual condensada en quince minutos. Por la otra parte, la presentación de Steve Wright desafió a que &ldquoahora más que nunca&rdquo se adopte una actitud no-violenta más proactiva contra el caos y la violencia. Según él, las fuerzas económicas y políticas de la minoría de poderosos que tienen las riendas de la política internacional podrían sumergirnos en un caos de cósmicas proporciones. Una posible guerra contra Irán tendría que pasar por Turquía y abarcaría inicialmente a Israel, Líbano, Siria, Irak y los EEUU, hundiéndonos repentinamente a todos en una avalancha de violencia. La preocupación de Wright es que la juventud de hoy en día no es como la de la época de la guerra de Vietnam: los jóvenes actuales parecerían ser "sonámbulos" adormecidos e hipnotizados, inconscientes de que lo que está en juego es su vida y su muerte.

Aunque a veces en los medio de comunicación masiva se haya criticado al Movimiento Gülen, su dedicación a la tolerancia por medio de la educación abierta y el diálogo interreligioso son dignos de apreciación.

Quien quiera leer las ponencias puede bajar la versión electrónica del libro de la conferencia desde el siguiente enlace: http://www.gulenconference.nl.

EL OPUS DEI DE TURQUÍA



La guerra del Estado laico kemalista contra el islamista Partido de la Justicia y el Desarrollo, del primer ministro Erdogan, alcanza también al poderoso y desconocido Movimiento Gülen, una de las cofradías religiosas con mayor influencia en Turquía.


El edificio del laicismo revolucionario turco está en llamas y el pirómano se sienta en el Gobierno, parecen clamar a gritos los kemalistas turcos. Según la demanda de ilegalización del partido gobernante interpuesta por el fiscal general de Ankara, Abdurrahman Yalcinkaya, Turquía corre peligro de convertirse en un Estado regido por la ley islámica. El texto de la querella presentada el 14 de marzo por Yalcinkaya y aceptada por el Constitucional dos semanas después sostiene que el Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP) intenta socavar los cimientos de los principios laicos de la Constitución, pues el proyecto que representa (el islam político) defiende que la soberanía pertenece a Alá y reivindica de forma totalitaria el derecho a regular la cosa pública mediante el poder divino. Con el intento de legalizar el uso del velo en las universidades, sus militantes instrumentalizan el pañuelo en una contrarrevolución que ya se palpa en la educación, la cultura, la economía y la vida social. 

 

 

Si fracasan por medios democráticos, pronostica Yalcinkaya, los detractores del régimen laico y la revolución republicana estarían dispuestos a recurrir a la yihad (guerra santa), y han empezado a vengarse gracias a un renovado apoyo internacional. Una visión que está en consonancia, no por casualidad, con discursos de los últimos años del ex presidente Ahmet Necdet Sezer, y con comunicados del Ejército que advertían de que Turquía se enfrentaba al mayor peligro de su historia. Este tono alarmista, fundado o no, encuentra también eco en las fuerzas liberales que parten, en palabras del periodista Etyen Mahcupyan (sucesor del asesinado Hrant Dink al frente del periódico turco-armenio Agos), de que el país euroasiático está frente a un dilema claro: fascismo o democracia.

Yalcinkaya pide la inhabilitación durante cinco años de 70 miembros del AKP –que cosechó un 46,7% de votos en las legislativas del pasado julio–, así como del presidente Abdulá Gül, también con raíces islamistas, pero ya desligado del partido de forma oficial. En caso de que la demanda tuviera éxito, el primer ministro Recep Tayyip Erdogan perdería la inmunidad parlamentaria y estaría supeditado a la clemencia o no de futuros juicios por similares cargos. Curiosamente, Erdogan es colíder, junto con el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, del flamante proyecto de la Alianza de Civilizaciones, que ha conseguido el dudoso privilegio de ser incorporada por su nombre a la demanda de prohibición del AKP. El supuesto delito del premier habría sido preguntarse ante la prensa sobre la necesidad de prohibir símbolos políticos, en clara alusión al velo (allí denominado türban). El fiscal y gran parte de la prensa laicista interpretan estas palabras como una confesión: el líder considera el pañuelo –cuyo uso en edificios estatales fue motivo de desestabilización política en 2007 y en lo que va de 2008– como un símbolo del deseado islam político. Por cierto, que el informe de 162 páginas firmado por Yalcinkaya muestra en su versión en forma de libro una soga de ahorcado alrededor de una bombilla, símbolo del AKP.

La última palabra la tiene ahora el Constitucional, un bastión del kemalismo, que ya en 2001 ilegalizó al predecesor del AKP, el Partido de la Virtud, también proeuropeo y con un discurso democrático. El alto tribunal turco ha avalado históricamente una definición del laicismo que va más allá del modelo francés, y que sostiene que el islam es incompatible con la democracia, a diferencia del cristianismo. No sólo exhorta a velar por la independencia del Estado con respecto de la religión, sino a asegurar “la separación entre religión y asuntos mundanos..., [como] la familia, el derecho, la forma de vestir...”. Pero, ¿aplicará el Constitucional esta visión kemalista del laicismo –que poco tiene que ver con la europea y no está prevista por la Constitución– o, por el contrario, dará marcha atrás y abrirá paso a la reforma del partido gobernante?

 

TODOPODEROSO EN EL EXILIO

Poderoso desconocido: Fetulá Gülen lidera, desde su exilio en EE UU, un inmenso movimiento.

Una de las cuestiones más interesantes de la demanda es la relación del AKP con el polémico líder religioso Fetulá Gülen, exiliado desde 1999 en Pennsylvania (EE UU). Nacido en Erzurum en 1938, es un personaje habitual en la prensa turca de todos los colores: laicista, islamista, kemalista y ultranacionalista. Gülen está al mando del movimiento islámico más importante del mundo, por delante de los Hermanos Musulmanes o Al Qaeda, al menos según The Economist. En el escrito del fiscal, el líder y su movimiento aparecen sólo media docena de veces, a pesar de conformar el corazón de la denuncia. En una ocasión, el texto acusa al actual presidente Abdulá Gül, de raíces islamistas, de poner en contacto las embajadas turcas con diversas escuelas controladas por Gülen, a través de mensajes encriptados, cuando era ministro de Exteriores. También menciona al grupo al citar un comunicado del Alto Mando del Ejército en 2002 que habla de “elementos reaccionarios”, entre los que se encontrarían organismos relacionados con la Unión Europea, que amenazan a la revolución kemalista y cuya meta es “la unión mundial del islam”. Hace dos años, un memorándum interno de las Fuerzas Armadas incluía a la comunidad Gülen como una de las muchas organizaciones que colaboran con la UE y EE UU para “dividir Turquía”. Y el pasado abril, el número 1 del Ejército, el general Yasar Büyükanit, volvió a hablar de los “organismos reaccionarios”, que los medios locales asocian con cofradías sufíes y, en especial, con Gülen, en una entrevista exclusiva a la revista Savunma ve Havacilik (Defensa y Espacio Aéreo). La relación del AKP con el líder en el exilio, además, está de gran actualidad si se tiene en cuenta la operación policial contra la organización terrorista Ergenekon, acusada de intentar dinamitar el proceso turco de adhesión a la Unión Europea y planear un golpe de Estado para 2009 (además de estar vinculada, siempre según medios locales, a los asesinatos del sacerdote católico Andrea Santoro, de un juez del Tribunal Supremo, del periodista Hrant Dink y de tres trabajadores de una editorial evangélica). Desde el comienzo de la causa, en la prensa turca más laicista han sido constantes las acusaciones hacia los encargados del caso, que cada vez aportan más datos, verificados o no, entre el grupo terrorista y el estamento militar. Tanto gran parte de la policía como el fiscal principal que lleva el caso, Zekerya Öz, o el ex jefe de los servicios secretos de la policía, Bülent Orakoglu, todos han sido acusados en los medios de formar parte del movimiento Gülen. Por tanto, no es de extrañar que desde el rotativo Cumhuriyet, bastión del kemalismo en versión impresa, se especule sobre la existencia, fundada o no, de una organización de inteligencia compuesta por los fettulahci, la némesis de Ergenekon.

En Turquía, las confabulaciones son el deporte nacional y es difícil, por no decir casi imposible, separar el trigo de la paja, pero también es cierto que muchas veces las apariencias engañan. Gülen está actualmente en un exilio forzado por organizar, según la acusación formal de 2000, actividades islamistas destinadas a socavar los cimientos seculares de la República. La denuncia se fundamenta en un vídeo (manipulado, según el líder), en el que predica a sus adeptos: “Debéis entrar en las arterias del sistema, sin que nadie note vuestra existencia hasta que lleguéis a todos los centros del poder”.

 

GÜLEN Y COMPAÑÍA
Fetulá Gülen es el miembro más importante de las tarikat (cofradías religiosas) turcas, debido a su gran poder económico. Si bien el líder lleva su supuesta pobreza y ascetismo con orgullo, cual ojal en la solapa (por algo es discípulo de Bediüzzaman Said Nursi, fundador del Movimiento Nurcu, que propugna una visión ascética del islam), su movimiento no sólo posee universidades y escuelas en varias docenas de países de cinco continentes, instituciones financieras, empresas y varios de los medios nacionales más importantes. También está presente en los Balcanes, norte de Irak, Asia Central y otras regiones. Ahora bien, no se le conocen vínculos con organizaciones terroristas. Lo que sí es cierto es que el Movimiento Gülen difiere del islam político del Milli Görus (visión nacional). Su enemistad con esta organización, encabezada por el líder islamista Necmettin Erbakan, se hace patente en su esfuerzo por el diálogo interreligioso, su compromiso con la modernización de corte occidental y su hincapié, por lo menos de palabra, en la estabilidad social y política enfrentada al concepto de yihad del Milli Görus. Naturalmente, su visión de la religión, y por ende de la sociedad, tiene poco de liberal (ejerce presión, apoyado por fundamentalistas cristianos, para que los libros escolares turcos adopten ideas creacionistas), pero su discurso es más tolerante que el laicismo jacobino instaurado en Ankara. Por tanto, que en la primera de Cumhuriyet se celebrara con regocijo la prohibición del Movimiento Gülen en Rusia a principios de abril dice más del fetichismo de Estado que pregona este rotativo día sí, día también, que del propio movimiento. Porque Turquía, en lo que a constelación de poderes se refiere, se encuentra actualmente más cerca de la extinta RDA o la nueva Rusia que del Irán posrevolucionario o la Malaisia supuestamente democrática. En esta línea, el escritor de origen ruso Vladímir Kaminer se refiere al país de Medvédev y Putin con unas palabras que pueden aplicarse a la Turquía de hoy: “Los dos partidos rusos se llaman: el Estado y el pueblo. No confían el uno en el otro, no se aguantan el uno al otro, pero tampoco pueden separarse el uno del otro”.

           
La reforma del islam es, a los ojos de los kemalistas e islamistas, un mero invento de EE UU para controlar Oriente Medio
           

El actual Ejecutivo tiene un carácter marcadamente reformista y proeuropeo. “Un gabinete de tecnócratas”, lo ha llamado Rusen Cakir, uno de los mejores conocedores de los movimientos islámicos en Turquía, en alusión a aquél vinculado al Opus Dei de la España de los 70 que formalizó el despegue económico que permitió el final de la dictadura franquista. Como entonces España, Ankara se enfrenta a un futuro inmediato en el que las distintas órdenes religiosas intentan hacerse con una cuota de poder.

Con el advenimiento de las reformas republicanas, pese a la prohibición de 1925, la singularidad turca supuso la victoria póstuma de la influencia de las cofradías u órdenes religiosas. Muchos laicistas consideran a esas tarikat el peligro real detrás de la presunta islamización del país. De ahí que a veces dividan sus perspectivas entre darbe (golpe de Estado) y seriat (ley islámica, en turco), y que en los medios más laicos y kemalistas, los líderes y miembros de las cofradías sean a menudo reflejo de coloridos escándalos. Las hay, eso sí, de todo tipo: desde el rigorismo de los miembros de Naksibendi hasta la relativa tolerancia de Iskenderpasa, pasando por el intento de modernizar el islam cercano a los seguidores de Gülen. Su influencia y su poder no han menguado en los 80 años de historia turca moderna. Al contrario, al igual que en el Imperio Otomano, ejercen un gran papel en la política. No sólo deciden el sentido del voto, sino que manejan los hilos de los diferentes partidos. Según una serie de artículos del laico Milliyet sobre las últimas elecciones legislativas, Naksibendi e Iskenderpasa habrían dado su voto conjunto al AKP, mientras que la más conservardora, Ismailaga, habría preferido el Saadet (Felicidad), un partido que no ha renegado del Milli Görus hasta ahora. Según un especial de la revista Tempo, el AKP habría contado con los apoyos mencionados, además de con los no tan influyentes Halveti, Cerrahi y Rifai. Unos treinta candidatos del AKP, ahora parlamentarios, son miembros de alguna cofradía, pero el número de simpatizantes debe de ser más elevado. Tanto Erdogan como Gül y Bülent Arinc, considerado el cerebro del ala dura, provienen de la tradición Naksibendi, más conservadora que la de los seguidores de Gülen, aunque la creación del AKP les ha acercado más a este poderoso movimiento en la sombra.

 

LOS NUEVOS ‘HADICES’

Retrato de Turquía con Atatürk al fondo: el Ejército bloquea cualquier iniciativa de reforma del laicismo de corte kemalista.

No es posible la reforma en el islam’, titulaba en portada el diario Vakit, el más integrista, citando a Ali Bardakoglu, el responsable del Ministerio de Asuntos Religiosos, que controla lo que se predica los viernes en más de dos tercios de las más de 75.000 mezquitas turcas. Según el experto Ismail Nacar, la mayor parte de sus funcionarios son cercanos a varias tarikat, lo cual complica la versión estatal de la estricta separación entre religión y Estado. La razón por la que Bardakoglu niega la posibilidad de una reforma en el seno del islam es la misma por la que Erdogan siempre repite que su islamismo no es moderado, ni islamismo al fin y al cabo, sino una especie de conservadurismo democrático parecido al de los democristianos europeos. Este concepto es, a los ojos escépticos de kemalistas e islamistas, un mero invento de EE UU para controlar Oriente Medio. También Yeni Safak, el diario más cercano al Gobierno, recogía en septiembre de 2007 este plan creado por “los judíos” y destinado a “secularizar el islam”. En el librillo Milli Görus, publicado por el partido islamista Saadet, encontramos la razón por la que tanto Bardakoglu como Erdogan son alérgicos a determinadas palabras: “El imperialismo global emplea principalmente tres proyectos en relación con el islam: el euroislam, el islam moderado y el diálogo ecléctico interreligioso”. El islam moderado se convertiría así en uno de los pilares del “proyecto del Gran Oriente Medio”.

Esta teoría confabulatoria –en la que el AKP juega un papel de títere de un oscuro poder estadounidense– ha conseguido llegar como supuesto hecho comprobado a la demanda de ilegalización del partido gobernante presentada por Yalcinkaya, en la que se cita el Gran Proyecto de Oriente Medio dos veces. Sin embargo, según fuentes estadounidenses, la Iniciativa para el Gran Oriente Medio y Norte de África, destinada a promover la democracia en el mundo árabe, no reserva ningún papel a Erdogan.

Este rechazo a la actualización del islam se repitió hace poco, cuando los medios extranjeros se hicieron eco de que una comisión de expertos, la llamada Escuela de Ankara, estaba realizando un intento de prevenir malinterpretaciones editando los hadices del Profeta (hechos ejemplares de Mahoma), adaptándolos a los nuevos tiempos. Bardakoglu no tardó en salir a la palestra mediática y arremeter contra este tipo de cambios. El Ministerio de Asuntos Religiosos, propulsor del gran proyecto, hizo público un comunicado poco después en el que subrayaba que las definiciones “reforma” y “revisión” son erróneas referidas al trabajo de la Escuela de Ankara porque “estos conceptos sólo pueden ser utilizados en referencia a proyectos en los que los fundamentos y reglas se alteren, y esto no puede realizarse en el islam”. En cambio, lo que está previsto es concentrarse en las líneas básicas que pretenden ser atemporales y librarlas de interpretaciones tradicionales.
Ankara es consciente de que, para que los países de mayoría musulmana acepten su proyecto –la nueva versión de los hadices–, éste no puede ser considerado revolucionario o luterano. De lo contrario, se interpretará como una indeseable interferencia extranjera. La distinción estará entre lo histórico y lo religioso, pero de nuevo corre el peligro de ser considerada herética, porque para muchos islamistas su religión sigue previendo un modelo de Estado, una relación de la fe con la economía y un único credo verdadero.


¿Algo más?
 

Una buena síntesis de la actual situación tanto social como política en Turquía la ofrece Chris Morris en su libro The New Turkey (Granta Books, Londres, 2005). También recomendables resultan Turkey– A Nation Divided over Islam’s Revival, de Marvine Howe (Westview Press, EE UU, 2000), El islam en la Turquía tradicional, de Thierry Zarcone (Bellaterra, Barcelona, 2005), y Transformation of State and Society in Turkey, de Yahya Sezai Tezel (Roma Yaynlar, Ankara, 2005). Asimismo, la fundación de estudios sociales TESEV ofrece en Religion, Society and Politics in a Changing Turkey (Tesev, 2007) un excelente informe estadístico que brinda un fiel reflejo de la sociedad turca actual.

 

 

Jacinto

Bueno, muy interesante el artículo, aunque la comparación con el Opus Dei es un poco pobre. El gobierno de los tecnócratas fue algo más que el Opus Dei (de hecho sólo había 2) y los intereses, medios y formación son muy distantes a las de la situación turca. El Opus Dei no tiene aspiraciones políticas, sino religiosas y siempre ha distinguido perfectamente entre el estado laico y la evangelización. NO se puede decir lo mismo de este movimiento turco que mantiene hasta un concepto distinto de laicismo. Un saludo.

China National Offshore Oil Corporation (CNOOC)

Is the third-largest National Oil Company (NOC) in the People's Republic of China next to CNPC, Sinopec. It focus on the exploitation, exploration and development of crude oil and natural gas offshore of China. Its listed arm CNOOC Ltd shares are traded in Hong Kong and New York. China Oilfield Services (COSL) is a fellow subsidiary of CNOOC Limited listed in Hong Kong.

CNOOC is a state-owned oil company, 70% of whose shares are owned by the Government of the People's Republic of China, and the State-Owned Assets Supervision and Administration Commission of the State Council performs the rights and obligations of shareholder on behalf of the government.


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History

When the State Council promulgated the Regulation of the People's Republic of China on the Exploitation of Offshore Petroleum Resources in Cooperation with Foreign Enterprises on January 30th 1982, CNOOC was incorporated and authorized to assume the overall responsibilities for the exploitation of oil and gas resources offshore China in cooperation with foreign partners, which in effect ensured the monopoly status of CNOOC in offshore oil and natural gas industry. Headquartered in Beijing, CNOOC registered with a capital of RMB 50 billion and now has more than 24,000 employees.

Operations

CNOOC keeps on optimizing its industrial chain by taking upstream business as its core business and developing from an independent company into an integrated energy company. CNOOC has established six business sectors ranging from oil and gas exploration and development, technical services, logistic services, chemicals and fertilizer production, natural gas and power generation to financial services, insurance in more than two decades, all undergoing smooth and synergetic growth.

In 2004, CNOOC realized a sustained growth in oil and gas output. It generated sales revenue of RMB 70.92 billion and net profit of RMB 24.22 billion, and paid taxes of RMB 12.09 billion in 2004, increasing by 32%, 62% and 80% respectively as compared with the previous year. As the end of 2004, its total assets and nets assets had reached RMB 153.26 billion and 83.06 billion, a 28% and 21% increase as compared with the beginning of the year. Its gross profit and total assets rank 5th and 12th among state-owned enterprises in China. Outstanding performances of the company has been fully recognized in the capital market with Standard & Poor's and Moody's Investors Service assigning CNOOC a long term BBB+ and A2, equivalent to China' sovereign rating and the highest ratings for Chinese companies.

Oil and gas exploration and production saw a steady growth in 2004. The oil and gas output reached 36.48 million tons of oil equivalent, increasing by 3.12 million ton or 9% as compared with 2003. Its domestic production reached 24.72 million ton, increasing by 11% as compared with the previous year, higher than the average national growth rate of 3%. Annual output in Bohai Bay exceeded 10 million ton of oil equivalent for the first time, making it the second major offshore producing area with an output of over 10 million ton in China after Eastern South Sea and also making it an important energy production base in northern China.

In addition to the steady growth in upstream business, CNOOC found success in its mid- and downstream business. It set up CNOOC Gas & Power focusing on the downstream development of gas distribution and gas power generation. CNOOC has become China's dominant company in the field of Liquefied Natural Gas in the past few years. Though in an increasingly competitive domestic LNG market, CNOOC concluded all mid and downstream commercial contracts of Guangdong and Fujian LNG projects, which are to import 3.5 million ton per annum(mpta) and 2.6 million mpta LNG respectively from Australia's North Western Shelf project (NWs) and Indonesia's Tangguh field, operated by BP. LNG projects in Zhejiang and Shanghai started construction and CNOOC also signed head of agreements (HOAs) on LNG cooperation with Liaoning, Tianjin, Hebei, Hainan and Jiangsu, although these plans are not finalized. So far CNOOC has completed its preliminary strategic deployment in natural gas industry in the costal areas south to the Yangtze River. In these projects, CNOOC is responsible for both the construction of LNG receiving terminals and trunklines for gas transmission as well asthe construction of gas-fired power plants.

In April 2004, CNOOC-SINOPEC United International Trading Co., Ltd. was granted the license to import crude oil by the Ministry of Commerce, which field used to be monopolized by CNPC, Sinopec , Sinochem and Zhuhai Zhenrong. In July, Nanhai Refinery Project with an annual capacity of 12 million ton, a joint-venture between CNOOC and Royal Dutch Shell and the largest joint venture China ever had, was approved by NDRC, indicating that CNOOC has established its integrated industrial portfolio by marching into refining business, paving the way for CNOOC’ next step into the retail and wholesale of refined oil used to monopolized by CNPC and Sinopec.

The three listed companies under CNOOC had remarkable performances in 2004.The share price of CNOOC Limited rose by 37% and its market capitalization reached RMB 181.68 billion. The share price of CNOOC Engineering Ltd. listed in Shanghai Stock Exchange rose by 66.11%. The market capitalization of China Oilfield Services Ltd. reached RMB 10.1 billion. At the end of 2004, market capitalization of the three listed companies had approached RMB 200 billion, 3.3 times as much as their net assets. The value of state-owned assets was effectively increased.

CNOOC makes continued efforts in oil and gas exploration and development, exploitation of overseas resources, development of midstream and downstream business and establishment of modern business system in 2005, to achieve the strategic objective of building an integrated energy company with international competitiveness and modern management system by 2008 with fast and quality growth and strong profitability. It aims to develop into a world-class integrated international energy company.

Under the direction of ex-CEO Wei Liucheng, who was promoted to the governor of Hainan province in October 2003 as a reward for his outstanding work, and the incumbent chairman and chief executive Fu Chengyu (傅成玉), CNOOC took aggressive measures in M&A relevant to core business in recent years, among which it acquired five blocks in Indonesia from Spanish oil company Repsol in 2002 and became the largest offshore operator; in 2003 it bought 5.3% of interests in NWS ensuring the supply of Guangdong LNG project, in the same year it exercised the preemption right to acquire 12.5% of interests in Tangguh to ensure the supply of Fujian LNG project. CNOOC also sought to acquire a 12.5% interests in Australia's Gorgon field to ensure the supply of Shanghai and Zhejiang LNG projects, however this fell through when the parties could not agree on a price.

Chevron buyout attempt

CNOOC's highest profile acquisition attempt was in June 2005 when they made an all-cash $18.5 billion offer to buy American oil company Unocal Corporation, topping an earlier bid by ChevronTexaco. Unocal's extensive oil interests in Central Asia were considered to be an excellent strategic fit for CNOOC. On July 20, 2005 Unocal announced that it had accepted an increased buyout offer from ChevronTexaco for $17.1 billion. This decision was submitted to a vote by Unocal stockholders on August 10, 2005. However, on August 2, CNOOC announced that it had withdrawn its bid for Unocal, citing political tension inside the United States.

Despite a hands-off approach from the Bush Administration, a broad group of Democrats and Republicans in Congress organized opposition to the CNOOC bid. They argued that with $13 billion of CNOOC's bid for Unocal coming from the Chinese government, the offer did not represent a free market transaction and it had questionable motives. Further, they pointed out a lack of reciprocity as American corporations were prohibited from purchasing analogous assets in Communist China. They also argued that the foreign and particularly communist ownership of oil assets could represent a regional and economic security risk. Unocal also had sensitive deep-sea exploration and drilling technology with dual-use potential [1][2]. (The Economist and other sources attempted to debunk the security threat, while CNOOC was willing to submit to a US security review.) While there was no direct legal route to block the purchase, Congressional delays and calls for extensive research into the matter created significant additional risk around the CNOOC bid.

Besides this failed bid, CNOOC also faces tough new challenges in the domestic Chinese market. Its rivals CNPC and Sinopec were recently granted approval to carry out offshore explorations once monopolized by CNOOC. Furthermore, in accordance with the commitment Chinese Government made in entering the World Trade Organization, the oil retail and wholesale market will be further opened to international oil companies in the end of 2006, meaning large foreign energy firms, such as Exxon Mobil and BP, will be more free to make inroads into the China's domestic market. At the same time, CNOOC's smaller domestic counterparts have been pushing to end the current monopoly of the three major NOCs in the oil & gas industry, thereby introducing even greater competition.

[edit] Environmental Record

CNOOC claims to maintain rigorous standards for health, safety and environment (HSE) care, based on its philosophy of safety that "relying on people and putting life in the first place" in its operations, which was adopted in the 1980s. The concept has become an important component of the enterprise culture today.[1]

To prevent accidents and subsequent pollutions, CNOOC uses the mode of target management which includes health, safety and environmental protection indexes that are monitored and periodical checked. One of such indexes is that no environmental pollution accidents of medium scale and above (the loss resulted from the accidents should not exceed RMB200 000) should be taken place. Otherwise, the bonus for the company would be reduced by 10%, which is at least several dozen million RMB.[2]

CNOOC is also the largest natural gas supplier in China. The Chinese government has pledged to increase its use of cleaner-burning natural gas in order to reduce the amount of pollutant emitted to the air, especially during the Olympic Games, which is to be held in this summer.[3]

LNG terminals

CNOOC is the first company to bring LNG (Liquefied Natural Gas) to China, with the completion of its Dapeng LNG Terminal in Guangdong. The terminal received its first LNG cargo in July 2006, from the NW Shelf LNG project in Australia. The following are planned/proposed LNG terminals by CNOOC:

Name  ↓ Location  ↓ Start-up Date  ↓ Capacity (mmtpa)  ↓ CNOOC share  ↓
Dapeng LNG Guangdong 2006 3.7 33%
Putian LNG Fujian 2007 2.6 60%
Yangahan LNG Shanghai 2008 3.0 45%
Ningbo LNG Zhejiang 2009 3.0 51%
Hainan LNG Hainan 2009 3.0 65%
Qinhuangdao LNG Hebei 2010 2.0 N/A
Binhai LNG Jiangsu 2010+ 3.0 N/A
Yingkou LNG Liaoning 2010+ 3.0 N/A
Zhuhai LNG Guangdong 2010+ N/A N/A

References

  1. ^ http://www.cnooc.com.cn/yyww/shzr/aqyhb/default.shtml "Social Responsibility". CNOOC.com. China National Offshore Oil Corp.. Retrieved on May 11, 2009.
  2. ^ http://www.thefreelibrary.com/Environmental+protection+storm.-a0149908745 "Environmental Protection Storm." The Free Library. Retrieved on May 11, 2008.
  3. ^ http://www.marketoracle.co.uk/Article3908.html "Three Investment Clean-Air Plays in China Ahead of the Olympics". The Market Oracle.com.uk. Mar. 5, 2008. Retrieved on May 11, 2008.

External links

 

China 1850


GEORGINA HIGUERAS 17/02/2008

 

China, poderosa y feudal, permaneció blindada durante siglos al exterior. Estas fotografías, recogidas en una exposición del Muvim de Valencia, son los primeros testimonios que llegaron a Occidente de cómo era este poderoso país durante las últimas décadas de su imperio.

El siglo XIX cambió definitivamente el Imperio del Centro. China, que entendía el mundo como una sucesión jerarquizada de anillos concéntricos en cuya zona central se encontraba el poder imperial, sucumbió ante el empuje de la revolución industrial y la agresividad del comercio occidental. La reinante dinastía manchú, debilitada por la corrupción de su aristocracia y de los mandarines (funcionarios estatales) y con las arcas vacías porque la plata se esfumaba en el pago de las importaciones de opio, no encontró mejor método para salvarse de la crisis financiera que cerrar sus puertos a todo lo que viniera de allende los mares.

La reacción de los hijos de la Ilustración no se hizo esperar y 40 veleros de la Armada inglesa, con 4.000 hombres a bordo, atacaron las costas de Guangdong en junio de 1840, en lo que se denominó la Primera Guerra del Opio. Los puristas consideran que con los primeros cañonazos británicos se ponía fin al orden milenario establecido en China y se insertaba definitivamente el país en la historia mundial manejada por Occidente.

La China anquilosada y feudal, que se creía reina del planeta, se vio obligada a firmar con el Reino Unido el humillante Tratado de Nanjing, por el que perdía Hong Kong, abría sus cinco puertos más importantes al comercio con Occidente y concedía a los británicos el derecho a arrendar tierras y construirse casas, lo que dio origen a las llamadas concesiones extranjeras, territorios en las principales ciudades de la costa y en Pekín sobre los que China no tenía jurisdicción.

Para muchos economistas, el opio fue sólo la excusa para una guerra inevitable entre la furia incontenible del mercado y una economía de subsistencia que se autoabastecía y no compraba nada a los comerciantes que se llevaban de China barcos cargados con productos muy preciados en una Europa en ebullición industrial y de innovación técnica. Hasta que la Compañía de las Indias no comenzó, hacia 1820, a multiplicar sus exportaciones de opio a China, lo que hundió en la esclavitud de la droga a muchos de sus más altos funcionarios, la balanza de pago estuvo siempre volcada a favor de Pekín, algo inadmisible para la euforia expansionista británica.

En este clima de crisis y de pérdida de la autoestima china, los blancos eran vistos como yang gui, demonios extranjeros: diablos (gui) transoceánicos (yang). La población los temía, pero no los respetaba. El choque cultural fue brutal. Quienes realizaron inventos con siglos de anticipación sobre Europa habían caído en el letargo y se resistían a todo lo nuevo. En una mezcla de xenofobia y racismo, los chinos despreciaban a los blancos y recelaban de lo que traían consigo. No querían saber nada de sus productos, y mucho menos de sus máquinas. Atados a sus tradiciones y a sus supersticiones, vieron en el daguerrotipo un instrumento infernal que robaba el alma del fotografiado, y en los fotógrafos, a peligrosos enemigos.

Por el contrario, el exotismo, los contrastes, el refinamiento exquisito y los misterios del Imperio del Centro atraían a un creciente número de aventureros, comerciantes, misioneros y predicadores que trataban de penetrar en sus entrañas. La fascinación por Oriente se extendía por Occidente con virulencia y pasión, mientras China se ahogaba en un sinfín de sublevaciones campesinas y sus decadentes y corruptos gobernantes hacían frente a la mayor explosión social jamás vivida: la Rebelión Taiping.

El líder taiping Hong Xiuquan supo aunar la frustración del campesinado, al que él mismo pertenecía, con algunas ideas que hizo suyas sobre la igualdad de las personas introducidas por los cristianos y consiguió levantar en armas a 500.000 hombres. Su reino celestial, que llegó a extenderse por algunas de las provincias más ricas del imperio –en las que la tierra fue arrebatada a los terratenientes y repartida entre la población–, duró casi 14 años (1851-1864).

Para entonces, China había sufrido su segunda Guerra del Opio (1857-1860), y las potencias de la época, desde el imperio británico hasta Rusia, pasando por Estados Unidos, Japón, Francia, España y cualquier país que se preciase de su poder, trataban de pescar en río revuelto y hacerse su espacio en el gigante dormido. La dinastía Qing (1644-1911) se tambaleaba por la presión interior y exterior, y la población, tras la explosión demográfica experimentada a lo largo de la segunda mitad del siglo XVIII y la primera del XIX, sufría hambre, pobreza y miseria.

Ante la falta de condiciones materiales, muchos chinos dejaron de lado su pragmatismo y buscaron consuelo espiritual, lo que fortificó el poder religioso e hizo aparecer numerosas sociedades secretas. Se reavivaron los sentimientos de hostilidad hacia los manchúes (invasores procedentes del noreste de la Gran Muralla) y la sociedad se dividió entre los partidarios de abrir los ojos hacia la civilización científica e industrial que entraba por la fuerza en el país y los que se oponían a la más mínima apertura y defendían que la salvación de China estaba en su milenario aislamiento del mundo.

A caballo de esas dos tendencias se encontraban en buena medida los militares. El numeroso ejército estaba a favor de la industrialización armamentista para dotarse de armas modernas con las que hacer frente tanto al enemigo interior como al exterior. Pero, empeñado en la represión brutal de las múltiples insurrecciones que estallaban en esas décadas por todo el país, era partidario de la ortodoxia más radical.

Cercada cada día más por las potencias extranjeras, que con los privilegios obtenidos por sus comerciantes impedían al país recuperarse de la profunda crisis económica, y sacudida en sus esencias por los misioneros cristianos, China se sumergía en una crisis de identidad que la empujó definitivamente a uno de los periodos más convulsos de su historia y la forzó a aprender muchas de las reglas de juego de Occidente. Lo más penoso para China fue que el viaje lo hizo con las defensas rotas.

‘Sombras de China 1850-1900’, coproducida por la editorial Canopia y el Museo Valenciano de la Ilustración y la Modernidad (Muvim), se expone del 21 de febrero al 20 de abril.

La Ruta de la Seda

El ’Imperio del Centro’ en América Latina


Por Mary Anastasia O’Grady
Publicado digitalmente: 9 de septiembre de 2004
Supongo que ahora también vamos a empezar a escuchar hablar sobre el peligro amarillo. Parece que los gigantescos pasos que está dando China hacia la economía mundial preocupan a esta columnista del principal diario de la clase mercantil estadounidense.
Este tipo de propaganda no es lo que uno suele encontrar en los medios comunes y silvestres, pero es el sitio de donde toman SUS ideas los editorialistas de esos medios. Léalo con cuidado, y vea qué es lo que les preocupa y porqué.
Estamos presenciando un vasto realineamiento internacional.
Se trata de una poderosa fuerza que trata de contrabalancear la dominación de Washington en la arena mundial, ante nuestros propios ojos. Si quiere saber cómo se instala esta tendencia en la política internacional general de Cuba, recomiendo la lectura del estudio maravilloso de Mike Erisman “Cuban Foreign Policy in a Post-Soviet World”.
Walter Lippmann

Sucedió en algún momento, entre el soleado día de setiembre de 2001 en que George W. Bush le ofreció su amistad al presidente mejicano Vicente Fox y el mes pasado, cuando el Departamento de Estado bendijo el resbaladizo conteo de votos en el revocatorio venezolano: América Latina se desvaneció del radar de la Casa Blanca.

Es posible que la mayor parte de los norteamericanos no se hayan percatado. Pero Beijing sí se percató, y se está metiendo para ocupar ese espacio vacío.

La política latinoamericana se define ahora así: una costosa guerra a las drogas de dudosa efectividad, persistentes y dañinas intromisiones del Fondo Monetario Internacional, hostigamiento de militares Latinos a cargo de ONGs de izquierda, una red de inteligencia que vive de contar plantas de cacao y una actitud ingenua hacia matones como Hugo Chávez el de Venezuela. Con esto, los Latinos se rascan la cabeza: ¿qué hace Dubbya? Claro, no son los valores de Bush. Pero son las prioridades del Departamento de Estado y otras instituciones, y, a falta de otra cosa, se convirtieron en la agenda regional norteamericana.

Entra China, con dinero y mercados en oferta. No es para maravillarse de que las relaciones entre los Latinos y los chinos se pongan turgentes. No estamos aún ante una seria amenaza militar, pero la China, con sus empresas comerciales, se está convirtiendo en el rival político de los EE.UU. en su propio patio trasero.

La creciente presencia china en el Caribe y sus alrededores es del mayor interés inmediato. Un ejemplo relativamente menor pero interesante es el despliegue de una fuerza de policía antidisturbios china (130 hombres) a Haití. Se los espera en la misión estabilizadora de la ONU para mediados de setiembre. Es cierto: la ONU necesita fuerzas de paz para este desagradecido trabajo haitiano. Pero es al menos algo irónico que la política de la China, bien conocida por su dureza y ocasional brutalidad con los ciudadanos chinos, esté a cargo ahora de proteger la vida humana en Haití.


Publicado originalmente el 3 de Septiembre de 2004 en el WALL STREET JOURNAL.
© Mary Anastasia O’Grady

El Imperio de los Dragones


  de Valerio Massimo Manfredi   



El Imperio de los Dragones El Imperio de los Dragones,
de Valerio Massimo Manfredi
Anatolia, año 269 d.C: el emperador Valeriano se encuentra cercado por los persas en la ciudad de Edesa. Decidido a lograr un acuerdo con sus enemigos, sale de las murallas acompañado de su guardia, al mando de Metelo; pero los persas, traicionando la inmunidad de los negociadores, apresan a los romanos y los obligan a hacer trabajos forzados en una mina. Metelo y sus hombres logran escapar y burlar a sus perseguidores gracias a la ayuda de un extraño personaje. Este procede de un remoto país, del que Metelo apenas había oído hablar antes: China, el Imperio del Centro.

China, con sus bellos paisajes, sus extrañas costumbres y sus técnicas de lucha, tan sorprendentes como eficaces, fascina a Metelo, y más aún después de enamorarse de Yun Shan, su guía en el mágico y misterioso país.

Las aventuras de ambos, los contrastes de sus culturas, sus amores, son la base de esta vibrante y cautivadora novela, en la que la aventura se conjuga con los sentimientos y con una historia que, no por ser sorprendente y poco conocida, es menos real.