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sinergy

El Imperio del Centro Central


21 de Febrero, 2006, 21:34

 

Anteayer hablé de los nombres en mandarín de ciertos países. Hoy recuerdo el nombre en chino de la propia China, el famoso "Zhongguo".



Donde zhong
viene a significar "centro", y guo  "país", así que unidos significan "país del centro". Hoy me gustaría desvariar un poco en torno a esa idea, la de que los chinos, por lo menos durante siglos, se consideraron el centro del mundo (vamos, lo mismo que nosotros los europeos).

Esa idea, lógicamente, se contagia a los mapamundis chinos, que suelen ser así (este es el que tengo colgado en mi casa). Los japoneses también los usan de este tipo.



No sé si se verá, porque está muy borroso, pero esa cosa rosa y gorda que está casi en el centro, tirando un poco a la izquierda, no es España (que suele estar en ese lugar en los mapamundis europeos), sino China. Y en vez de cortar el Pacífico, cortan el Atlántico. Pero no les digáis a los chinos que son unos sinocentristas porque les sienta fatal.

Los chinos y japoneses no son los únicos que se rebelan contra la visión tradicional del mapamundi...



...y a veces los americanos también hacen mapas americocéntristas, aunque tengan que partir por la mitad Eurasia (China y Rusia sufren una salvaje mutilación).



Pero para rebeldes algunos cartógrafos australianos y neozelandeses, que se preguntan por qué el hombre siempre ha puesto en los mapas el norte arriba y deciden corregirlo.



Más ejemplos y curiosidades del tema aquí.

Hurgando en la Internet he llegado a encontrar a personas que todavía creen que la Tierra es plana (últimamente me estoy encontrando
de todo). Que lo de las naves espaciales es un camelo y el centro del mundo es el Polo Norte. Lo más sorprendente de todo es que el logotipo de las Naciones Unidas es exactamente igual que el mapamundi que ellos conciben, con un Polo Sur que en realidad es un muro circular rodeando al mundo (y sube al firmamento).



Otro centralismo que llama la atención en China es el que hay en torno a Pekín. Pekín está más bien tirando al este del país, cerca del mar, pero para los chinos es el CENTRO, no sólo político, sino geográfico. Aunque haya que cargarse las nociones de proporción y geometría. Por tanto, todo lo que esté al oeste del Pekín es el "oeste" de China, aunque sea Xian (ciudad que sería más adecuado usar como centro geográfico nacional).

Y de la hora... ni hablemos. China es prácticamente igual de ancha que Estados Unidos, unos 4.000 kilómetos de este a oeste. EEUU tiene con esa extensión cuatro horas distintas: cuando en Nueva York son las 12 del mediodía, en Los Ángeles son las 9 de la mañana. Sin embargo, en China sólo hay una hora: la que le va bien a Pekín. Por tanto, cuando amanece en Pekín, allá por las 7 de la mañana, en el extremo oeste del país (Xinjiang y Tíbet) deberían ser las 4 de la mañana pero oficialmente son también las 7.

La gente del oeste del país resuelve este problema de dos formas: o bien adoptando un horario "bohemio" que no lo es tanto (a lo mejor se levantan todos los días a las 12 del mediodía, que para ellos son como las 9 de la mañana) o, en muchos casos, creando una hora "clandestina" más razonable para su tierra, ignorando la oficial.

Un último mapa (cartografía, mi vocación frustrada) para ver los husos horarios del mundo, en el que se ve la rara situación de China.

Latinoamérica se vuelve China


Foreing Policy (España)

Al contrario de lo que ha ocurrido en muchos países latinoamericanos, ni Jeffrey Sachs ni Milton Friedman han aterrizado en Pekín para aplicar las leyes del desarrollo económico. La apertura comercial de China es deslumbrante y la apuesta por el libre comercio inédita. Para América Latina, en un momento en el que los gobiernos de izquierda están afincándose en el continente, el interés por ese capitalismo híbrido apunta a una reorganización más amplia, en la que el antiguo patio trasero de Estados Unidos ya no depende, por primera vez en su historia, de los países desarrollados para explotar sus recursos y puede también recurrir a un tercer interlocutor.

En Latinoamérica, el impacto económico del gigante asiático es doble: comercial y financiero. Lo más llamativo y explosivo es, sin duda, su irrupción como uno de los principales socios comerciales de la mayoría de los países del subcontinente. La velocidad de este proceso ha sido meteórica: en apenas un par de años China se ha convertido en una pieza clave del ajedrez comercial latinoamericano. Asimismo, en términos financieros, sus inversiones han despegado en las estadísticas y realidades del área.

El despertar del dragón chino no es sin embargo nuevo. En realidad, hablar del surgimiento de la economía china es erróneo. Lo justo sería definirlo como un resurgir. Hasta principios del siglo XIX, el gigante acaparaba más de un tercio del PIB mundial, lo que le convertía en el centro del planeta. El siglo XX fue un paréntesis. China estaría ahora retomando la posición que fue suya, no en la periferia del mundo, sino más bien en su núcleo.

Otra geografía comercial

Para América Latina este despertar del dragón es una estupenda noticia. Las dos regiones son complementarias. La primera dispone de los recursos naturales y productos agrícolas que Pekín necesita para alimentar su crecimiento. La voracidad de la economía china ha contribuido a la bonanza vivida por la región en los últimos años. Es más, por primera vez en su historia reciente, Latinoamérica dispone de tres puntos de apoyo en el mundo. Hasta los 80, el principal sostén (comercial) fue Estados Unidos; en los 90 surgió un segundo pilar (financiero): las inversiones directas masivas de los europeos y españoles en particular; ahora se estructura un tercer punto de apoyo (asiático).

Desde el cobre chileno a la soja brasileña, los productos latinoamericanos fluyen hoy día en grandes cantidades hacia China. El efecto aquí es doble: en volúmenes, que se dispararon, y en precios. Asimismo, China influyó en los costes de las mercancías exportadas por América Latina, revirtiendo la tendencia a la baja experimentada en el siglo XX. Pekín superó en 2003 a Japón como segundo consumidor mundial de petróleo (en 2005 acaparó el 8,5% del total del consumo de crudo global). El año pasado acumuló más de 12% del consumo internacional de cobre, otro importante producto de exportación de América Latina.

De hecho, el 65% de las ventas a territorio chino de las principales economías de la región son productos agrícolas o materias primas. Las manufacturas, maquinarias y productos de transporte representan un 30%. Lo más llamativo es la velocidad de este proceso como muestran, por ejemplo, las exportaciones brasileñas de mineral de hierro hacia el gigante asiático. Igualmente los envíos de crudo venezolano están disparándose: en 2005 alcanzaron un valor de 3.000 millones de dólares (unos 2.400 millones de euros), el doble del año anterior. En total, los flujos comerciales entre ambas regiones han crecido un 250% en apenas cuatro años, entre 2000 y 2004.

Un estudio publicado por el Centro de Desarrollo de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) muestra cómo China compite con América Latina en Estados Unidos. En realidad no lo hace de forma directa, con la excepción de los países centroamericanos y México. Este último caso es, en este sentido, más la excepción que la regla. Este país dispone de una baza excepcional para afrontar el reto chino: la proximidad con EE UU, que absorbe el 85% de sus exportaciones, aunque éstas han ido perdiendo cuota de mercado en el vecino del Norte: entre 2002 y 2005 pasaron de un 11,6% a un 10,2%. Mientras, Pekín se convertía en el segundo proveedor de la superpotencia, por delante del país azteca, que no podrá competir en términos de costes laborales. Sin embargo tiene una ventaja masiva, la proximidad con los clientes finales estadounidenses, que es clave en los sectores industriales donde los gastos de almacenamiento y las necesidades de entrega en plazos breves son estratégicos. El reto futuro será cómo jugar esa baza que pasa por una mejora generalizada de sus infraestructuras, redes de carreteras, ferrocarriles, puertos y aeropuertos.

Para los demás países de Latinoamérica, si bien China se presenta como un ángel comercial, este boom también tiene su lado oscuro. El gigante sólo importa materias primas y productos agrícolas, lo que no favorece una diversificación de las exportaciones latinoamericanas. El gran desafío será utilizar esta doble oportunidad de precios y volúmenes para rentabilizar esta prosperidad, sanear aún más las economías y diseñar políticas económicas contracíclicas.

Pero el gran objetivo para la región será evitar recaer en una especialización de bajo valor añadido y quedar encerrado en la especialización de las materias primas. China no parece ayudar, como muestra el ejemplo brasileño: en 2004 cerca del 60% de las exportaciones de este país al Imperio del Centro consistieron en productos básicos. Además, se vislumbra el riesgo que suponen cada vez más los operadores chinos, organizados en cárteles de importación, para fijar precios precisamente en sectores como la soja y el mineral de hierro, como reflejaron las tensiones entre empresas de uno y otro país en los tres últimos años.

El impacto financiero
Más allá del impacto comercial a corto y medio plazo, hay también que cuestionar ese efecto sobre los flujos de capitales. China es, sin duda, uno de los factores que han contribuido a mantener bajos los tipos de interés internacionales en los últimos años. El régimen comunista colocó de forma paulatina parte de sus inmensas reservas de divisas en bonos del Tesoro estadounidense. En 2006 estos depósitos han alcanzado la vertiginosa cifra de 950.000 millones de dólares, lo que ha contribuido al exceso de liquidez internacional. La combinación de ambos parámetros ha sido una gran noticia para los mercados emergentes, América Latina incluida, que han visto cómo les llovían grandes cantidades de capitales en búsqueda de rendimiento.

China juega también un papel central en la dinámica de la inversión directa extranjera (IDE). Así, entre 2000 y 2003, se convirtió en el principal receptor de IDE del mundo, lo que representa cerca del 50% del total recibido por las economías emergentes. En cambio y durante ese periodo, América Latina experimentó un retroceso inversor, lo que llevó a muchos expertos a preguntarse si había una competencia entre ambas regiones en este capítulo. En 2003, el subcontinente recibió, según la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), apenas 36.000 millones de IDE, una cantidad muy inferior a los casi 60.000 millones que obtuvo China ese año. Pese a ello, los datos son tozudos y no indican tal rivalidad. Es más, las cifras de 2004 y 2005 confirmaron una recuperación de la IDE hacia Latinoamérica, mientras los flujos hacia China alcanzaban los 72.000 millones de dólares en 2005, según la OCDE.

Incluso se dio un fenómeno nuevo: las empresas chinas se han convertido en inversores directos importantes en América Latina, Asia y África, sobre todo en los sectores vinculados a las materias primas. Según un informe realizado por la Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), Pekín se coloca en el quinto lugar entre los principales inversores extranjeros, después de Estados Unidos, Alemania, Gran Bretaña y Francia.

En 2005, la IDE china en el exterior supuso cerca de 7.000 millones de dólares, un 26% más que en 2004. El 60% se dirigió hacia Asia, pero América Latina siguió acaparando la atención con un 16% del total, lo que la convirtió en la segunda región receptora de las inversiones exteriores del gigante asiático, por delante de Europa, Norteamérica o África. Es posible que más allá de los flujos comerciales, pronto se desarrollen también mayores intercambios de capitales entre ambas regiones. A corto y medio plazo, ésta sería una nueva buena noticia procedente de Oriente para América Latina. Ese interés puede que no sólo se concentre en las materias primas sino también en las infraestructuras, ya que el objetivo de China es, ante todo, asegurarse el abastecimiento continuo de esos productos. Para ello necesitará que las vías de transporte, hoy día deficientes en el continente, mejoren. De ahí el interés por los proyectos panregionales entre Brasil y Perú, Argentina y Chile o incluso entre Venezuela y Colombia.

Una nueva triangulación
En esta recomposición a escala global, se está diseñando un triángulo inédito en el cual España, en particular, y Europa, en general, pueden jugar un papel clave. Con sus inversiones masivas, las empresas españolas se han convertido en interlocutoras de primer rango para las empresas chinas que buscan expandir negocios hacia las Américas.

Los bancos españoles, encabezados por el BBVA, han entendido a la perfección este potencial y disponen de franquicias completas en toda Latinoamérica. Así, esta entidad se ha convertido en 2005 en el líder mundial de operaciones financieras de comercio exterior. En paralelo ha ido desarrollando una red de oficinas en Pekín, Shanghai y Hong Kong.

Esta estrategia, que busca captar parte de los flujos de financiación del creciente comercio exterior entre ambas regiones, no puede ser más acertada en un momento en el cual se están disparando los flujos comerciales entre China y América Latina. Por si fuera poco, el apetito inversor de las multinacionales emergentes chinas coloca a una entidad como BBVA en una posición idónea para intermediar estas dinámicas corporativas. De hecho, de las 100 mayores multinacionales emergentes, en búsqueda de expansión internacional, casi la mitad (44) son chinas, según un estudio del Boston Consulting Group.

El interés del BBVA en Asia va sin embargo más allá de los flujos comerciales, como demuestra el acuerdo firmado este año con el primer banco chino (Bank of China) para canalizar el envío de remesas de su diáspora en Estados Unidos. Este convenio se extenderá después a otros países con importantes comunidades chinas, como Tailandia, Indonesia, Malaisia, pero también Europa y América Latina, sobre todo en Perú. En total, el gigante asiático capta el 8% del total de las remesas mundiales: más de 12.000 millones de dólares.

Otro ejemplo llamativo es el de Telefónica, que abrió su primera oficina en el Imperio del Centro en 2005. Poco después adquirió el 5% de China Netcom por 500 millones de dólares. En 2006, la división de móviles suscribió acuerdos con los dos principales fabricantes chinos de equipos de telecomunicaciones (Huawei Technologies y ZTE) para colaborar en el diseño y la fabricación de productos para telefonía de tercera generación. Y lo que es más interesante, el grupo español impulsó el desembarco de una multinacional china en América Latina, mediante un acuerdo con Huawei. Hoy día esta empresa suministra productos para las filiales de Telefónica en el otro lado del Atlántico.

En el sector energético, las sinergias hispanochinas también presentan potencial. Este año la china CNOCC estuvo coqueteando con Repsol YPF y le propuso una alianza en Latinoamérica para contribuir a la búsqueda y desarrollo de reservas de crudo en el continente mediante la filial argentina de la multinacional española.

China seguirá alimentando en el futuro los telediarios y las portadas de los periódicos. Los viajeros seguirán quedándose deslumbrados por la modernidad vertical de Shanghai, y los empresarios occidentales por esa fábrica del mundo que se ha convertido en el oscuro deseo de sus multinacionales. Mientras, en las oficinas de los organismos internacionales seguirán buscando entender cómo casi cuatrocientos millones de chinos han dejado de ser pobres, cómo semejante milagro se ha convertido en la cuarta economía del planeta y la segunda locomotora del crecimiento mundial.

Cuando Pekín celebre los Juegos Olímpicos de 2008, el mensaje resonará más fuerte en Europa y América Latina: ambas regiones sólo seguirán jugando en esta nueva era de globalización llevados también de la mano (in)visible china.

La Justicia de EEUU permitirá apelar a los presos de Guantánamo


Reuters - jueves, 12 de junio, 20.46

WASHINGTON / ROMA (Reuters) - El Tribunal Supremo de Estados Unidos promulgó un fallo el jueves que otorga a los prisioneros de Guantánamo el derecho a comparecer ante jueces federales de Estados Unidos para apelar sus detenciones, en un revés para el Gobierno del presidente George W. Bush, quien dijo que se atendrá a la decisión.

"Nos atendremos a la decisión de la corte. Eso no significa que tenga que estar de acuerdo con ella", dijo Bush durante una rueda de prensa en Roma, donde se encuentra en una escala de su gira europea de una semana de duración.

"Estudiaremos esta opinión y lo haremos (...) para determinar si puede o no ser apropiada legislación adicional", agregó.

Por una votación de cinco a cuatro, el tribunal revocó un fallo que ratificaba una ley que el presidente aprobó en el Congreso dirigido por republicanos en 2006 y que quitaba los derechos de hábeas corpus a los sospechosos de terrorismo.

Estos derechos consisten en poder pedir una completa revisión judicial a su detención.

"Determinamos que estos solicitantes tengan el privilegio de habeas corpus", escribió el juez Anthony Kennedy para la mayoría de la Corte, en el fallo de 70 páginas.

Dijo que el Congreso no ha logrado crear una alternativa adecuada para que los prisioneros retenidos en la base militar de Estados Unidos en Cuba puedan objetar su detención.

La ley de 2006 permitía una revisión limitada por un tribunal de apelaciones de Estados Unidos en Washington de la designación del Ejército de los prisioneros como un "enemigo combatiente", pero le arrebató su derecho a una audiencia ante un juez de juzgado de distrito de Estados Unidos para apelar su encarcelamiento.

Kennedy dijo que el Supremo no especificó si Bush tiene la autoridad de retener a los prisioneros.

El grupo de derechos humanos Amnistía Internacional celebró la decisión.

"El Tribunal Supremo hizo lo correcto. Todo el mundo tiene derecho a retar a que se demuestre por qué son encarcelados, a escuchar los cargos contra ellos y a responderlos", dijo Daila Hashad, director del programa local de derechos humanos de Amnistía.

La mayoría fue obtenida por los votos de los cuatro jueces liberales - John Paul Stevens, David Souter, Ruth Bader Ginsburg y Stephen Breyer -, más el del conservador moderado Kennedy, que a menudo tiene el voto decisivo.

Los cuatro conservadores que disintieron fueron John Roberts, Samuel Alito, Antonin Scalia y Clarence Thomas.

La prisión de Guantánamo abrió en enero de 2002, después de que la administración Bush lanzase lo que llamó "guerra contra el terrorismo" en respuesta a los atentados del 11 de septiembre.

El Gobierno argumenta que la base naval, en territorio cubano, está fuera del territorio estadounidense, por lo cual las protecciones constitucionales no se aplican a los detenidos.

Hay cerca de 270 presos en Guantánamo, la mayoría de ellos retenidos durantes años sin cargos, y muchos acusan a los militares de abusos contra ellos.

Bush ha reconocido que la prisión ha dañado la imagen de EEUU y que le gustaría verla cerrada eventualmente.

Los dos principales candidatos a presidente, el demócrata Barack Obama y el republicano John McCain, han prometido cerrarla.

/Por James Vicini/

Synergy 2

Synergy 2

This is the concept of synergy

Synergy

Synergy (from the Greek syn-ergo, συνεργός meaning working together, circa 1660) pp refers to the phenomenon in which two or more discrete influences or agents acting together create an effect greater than that predicted by knowing only the separate effects of the individual agents. It is originally a scientific term. The Apostle Paul used the word in his Epistles (Romans 8:28; 1 Corinthians 3:9) to illustrate a dynamic conception of human, divine and cosmic cooperation: "I did the planting, Apollos the watering, but God made things grow…We are fellow workers (synergoi) with God; you are God's cultivation, God's building."

The opposite of synergy is antagonism, the phenomenon where two agents in combination have an overall effect that is less than that predicted from their individual effects. Synergism stems from the 1657 theological doctrine that humans will cooperate with the Divine Grace in regeneration[1]. The term began to be used in the broader, non-theological, sense by 1925. Synergy can also mean:

  • A mutually advantageous conjunction where the whole is greater than the sum of the parts.
  • A dynamic state in which combined action is favored over the sum of individual component actions.
  • Behavior of whole systems unpredicted by the behavior of their parts taken separately. More accurately known as emergent behavior

Drug abuse

Drug synergism occurs when drugs can interact in ways that enhance or magnify one or more effects, or side effects, of those drugs. This is sometimes exploited in combination preparations, such as Codeine mixed with Acetaminophen or Ibuprofen to enhance the action of codeine as a pain reliever. This is often seen with recreational drugs, where 5-HTP, a Serotonin precursor often used as an antidepressant, is often used prior to, during, and shortly after recreational use of MDMA as it allegedly increases the "high" and decreases the "comedown" stages of MDMA use (although most anecdotal evidence has pointed to 5-HTP moderately muting the effect of MDMA). Other examples include the use of Cannabis with LSD, where the active chemicals in cannabis enhance the hallucinatory experience of LSD-use.

An example of negative effects of synergy is if more than one depressant drug is used that affects the Central Nervous System (CNS), for example alcohol and Valium. The combination can cause a greater reaction than simply the sum of the individual effects of each drug if they were used separately. In this particular case, the most serious consequence of drug synergy is exaggerated respiratory depression, which can be fatal if left untreated.

Pest synergy

Pest synergy, for example, would occur in a biological host organism population, where the introduction of parasite A may cause 10% fatalities of the individuals, and parasite B may also cause 10% loss. When both parasites are present, the losses are observed to be significantly greater than the expected 19%, and it is said that the parasites in combination have a synergistic effect. An example is beekeeping in North America where three foreign parasites of the honeybee, acarine mite, tracheal mite and the small hive beetle, all were introduced within a short period of time.

Toxicologic synergy

Toxicologic synergy is of concern to the public and regulatory agencies because chemicals individually considered safe might pose unacceptable health or ecological risk when exposure is to a combination. Articles in scientific and lay journals include many definitions of chemical or toxicologic synergy, often vague or in conflict with each other. Because toxic interactions are defined relative to the expectation under "no interaction," a determination of synergy (or antagonism) depends on what is meant by "no interaction." The United States Environmental Protection Agency has one of the more detailed and precise definitions of toxic interaction, designed to facilitate risk assessment. In their guidance documents, the no-interaction default assumption is dose addition, so synergy means a mixture response that exceeds that predicted from dose addition. The EPA emphasizes that synergy does not always make a mixture dangerous, nor does antagonism always make the mixture safe; each depends on the predicted risk under dose addition.

For example, a consequence of pesticide use is the risk of health effects. During the registration of pesticides in the US exhaustive tests are performed to discern health effects on humans at various exposure levels. A regulatory upper limit of presence in foods is then placed on this pesticide. As long as residues in the food stay below this regulatory level, health effects are deemed highly unlikely and the food is considered safe to consume.

However in normal agal practice it is rare to use only a single pesticide. During the production of a crop several different materials may be used. Each of them has had determined a regulatory level at which they would be considered individually safe. In many cases, a commercial pesticide is itself a combination of several chemical agents, and thus the safe levels actually represent levels of the mixture. In contrast, combinations created by the end user, such as a farmer, are rarely tested as that combination. The potential for synergy is then unknown or estimated from data on similar combinations. This lack of information also applies to many of the chemical combinations to which humans are exposed, including residues in food, indoor air contaminants, and occupational exposures to chemicals. Some groups think that the rising rates of cancer, asthma and other health problems may be caused by these combination exposures; others have other explanations. This question will likely be answered only after years of exposure by the population in general and research on chemical toxicity, usually performed on animals.

Human synergy

Human synergy relates to interacting humans. For example, say person A alone is too short to reach an apple on a tree and person B is too short as well. Once person B sits on the shoulders of person A, they are more than tall enough to reach the apple. In this example, the product of their synergy would be one apple. Another case would be two politicians. If each is able to gather one million votes on their own, but together they were able to appeal to 2.5 million voters, their synergy would have produced 500,000 more votes than had they each worked independently.

A third form of human synergy is when one person is able to complete two separate tasks by doing one action. For example, if a person was asked by a teacher and his boss at work to write an essay on how he could improve his work, that would be considered synergy.

Synergy usually arises when two persons with different complementary skills cooperate. The fundamental example is cooperation of men and women in a couple. In business, cooperation of people with organizational and technical skills happens very often. In general, the most common reason why people cooperate is that it brings a synergy. On the other hand, people tend to specialize just to be able to form groups with high synergy (see also division of labor and teamwork).

Corporate synergy

Corporate synergy occurs when corporations interact congruently. A corporate synergy refers to a financial benefit that a corporation expects to realize when it merges with or acquires another corporation. This type of synergy is a nearly ubiquitous feature of a corporate acquisition and is a negotiating point between the buyer and seller that impacts the final price both parties agree to. There are two distinct types of corporate synergies:

Revenue

A revenue synergy refers to the opportunity of a combined corporate entity to generate more revenue than its two predecessor standalone companies would be able to generate. For example, if company A sells product X through its sales force, company B sells product Y, and company A decides to buy company B then the new company could use each sales person to sell products X and Y thereby increasing the revenue that each sales person generates for the company.

Cost

A cost synergy refers to the opportunity of a combined corporate entity to reduce or eliminate expenses associated with running a business. Cost synergies are realized by eliminating positions that are viewed as duplicate within the merged entity. Examples include the head quarters office of one of the predecessor companies, certain executives, the human resources department, or other employees of the predecessor companies. This is related to the economic concept of Economies of Scale.

Computers

Synergy can also be defined as the combination of human strengths and computer strengths. Computers can process data much faster than humans, but lack common sense. For a person using a computer, the person’s thoughts are the input for the computer, where it is translated into efficient processing of large amounts of data. Other humans must first set up the methods for processing, for example

Synergy in the media

Synergy in media economics, is the promotion and sale of a product (and all its versions) throughout the various subsidiaries of a media conglomerate (Campbell, Richard, Christopher R. Martin, and Bettina Fabos. Media & Culture 5: an Introduction to Mass Communication. Fifth Edition 2007 Update ed. Bostin: Bedford St. Martins, 2007. 606. ) (e.g. film and soundtrack and video game). Walt Disney pioneered synergistic marketing techniques in the 1930s by granting dozens of firms the right to use his Mickey Mouse character in products and ads, and continued to market Disney media through licensing arrangements. These products can help advertise the film itself and thus help to increase the film's sales. For example, the Spider-Man films had toys of webshooters and figures of the characters made, as well as posters and games.

See also

 

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